Archivo de abril de 2010

El tiempo que dedicas a cobrar

12 de abril de 2010

Una propuesta para las deudas

Sois muchas, tal vez todas, las compañías que tenéis que esperar meses y meses para cobrar vuestras funciones. Esto tiene difícil solución, porque ni el funcionamiento de las administraciones públicas, ni la economía van a cambiar así como así, pero es evidente que las compañías tienen que dedicar cada vez más tiempo a la reclamación de las deudas, o cuanto menos a su seguimiento.

Analicemos un poco la situación.

Insistir en el pago de las deudas es necesario. Hay que llamar cada cierto tiempo por teléfono para ver “cómo va lo nuestro”, con amabilidad, pero con constancia, haciendo bueno el dicho de que “el que no llora no mama”. Al fin y al cabo, las deudas con compañías de títeres o titiriteros suelen ser “pequeñas” desde el punto de vista de los ayuntamientos. Lo malo es que algunas compañías están llegando a un punto en el que la cantidad de tiempo que se dedica a estas gestiones es mayor que el tiempo dedicado a la propia actividad de la empresa, algo que desgasta bastante.

¿La solución? Externalizar esas gestiones. Evidentemente no nos interesa un “cobrador del frac”, pero tampoco, por distintos motivos, las “soluciones” que ofrecen algunas entidades bancarias para el adelanto de la facturación. Las soluciones “estándar” para el cobro de deudas no nos valen a los titiriteros, por un motivo u otro. Sin embargo, el trabajo de reclamación de esas deudas es relativamente sencillo: llamar por teléfono, averiguar el estado de la deuda (si ha pasado a intervención, si tiene que firmar el concejal…etc.), y a partir de ahí insistir para que no se olviden de nosotros.

Una persona con capacidad de organización y experiencia en las gestiones telefónicas con instituciones (por ejemplo un distribuidor teatral) podría hacerse cargo de las gestiones de una docena de compañías con una dedicación de media jornada (4 horas diarias por la mañana).

Podéis hacer dos cosas, además de seguir dedicando cada vez más tiempo a las llamadas para recordar que queréis cobrar lo que os corresponde o dejarlo y ser los últimos en cobrar: esperar a que alguien decida montar una empresa que preste este servicio, o aprovechar la tremenda situación de desempleo para ofrecerle el trabajo a alguien. Si os unís una docena de compañías, no creo que saliera muy caro, sobre todo teniendo en cuenta lo que ganaríais en tiempo y tranquilidad.

Probablemente lo más difícil sería encontrar a la persona adecuada, pero no me parece imposible; después es cuestión de pasarle una ficha con toda la información relevante para cada deuda, quizás firmar un contrato de confidencialidad, y dejar muy clara la estrategia a seguir, que en mi opinión se reduce a insistir con moderación, sin llegar a molestar. Quizás una pequeña prima (2% o 3%) por deuda cobrada sería un plus.

Piensa en cuánto cuesta una hora de tu tiempo, en cuántas horas has dedicado a las llamadas a morosos durante el primer trimestre, y cuántas cosas productivas podrías haber hecho con ese tiempo. Haz tus cuentas y piensa hasta cuánto estarías dispuesto a pagar por ese trabajo.

La idea no me parece descabellada, aunque no termino de ver a las compañías uniéndose para ponerlas en práctica, entre otras cosas porque los beneficios no resultan del todo evidentes (¿pagar por algo que de todos modos voy a cobrar, más pronto o más tarde?). Quizás sea más factible el que alguien con la capacidad de hacer el trabajo se decida a ofrecerle sus servicios a los titiriteros.

Sea como fuere, ahí dejo la idea, que no cuesta nada. Si es o no aplicable en tu caso concreto sólo tú puedes saberlo.

Los tiempos de crisis suelen eliminar del mapa a los que no tienen capacidad de adaptación, porque situaciones diferentes requieren que hagamos cosas distintas, no lo de siempre.

Suerte con los cobros.