Archivo de Julio de 2008

Espectáculos para todos

16 de Julio de 2008

Si has entrado hoy en “Tu cuenta“, te habrás llevado una grata sorpresa: Puedes incluir información sobre 3 espectáculos, aunque tu compañía no esté suscrita.

Aprovecha la oportunidad para incluir ya la información de tus tres mejores espectáculos. Y si te sale un “bolo” gracias al directorio, suscríbete y no seas rácano. Tu karma te lo agradecerá.

Cuéntaselo a tu vecina, pregónalo en tus actuaciones, y antes de final de año habremos alcanzado los 1.000 espectáculos registrados en el directorio… ¿Te imaginas?

Como es natural, las compañías suscritas (las que pagan) siguen teniendo muchas más ventajas:

  • Preferencia en los resultados de búsqueda y en los listados. Si buscas cualquier cosa en el directorio, en los resultados saldrán antes las compañías suscritas.
  • Disponen de espacios destacados en la portada.
  • Pueden incluir el historial de la compañía.
  • 15 espectáculos en lugar de 3.
  • 15 fotografías por espectáculo en lugar de 3.
  • Pueden subir fotografías de mayor peso.
  • No tienen publicidad dentro de su ficha.
  • Tienen acceso al foro profesional.

Y por supuesto, se les presta una atención preferente ante cualquier duda o problema con el directorio.

¿Qué haces todavía aquí? Accede a tu cuenta en el directorio y ponte al día.

Por cierto, si hace tiempo que no entrabas y has olvidado tu contraseña, sigue este enlace:
Olvidé mi contraseña.

Proyectos quemados

3 de Julio de 2008

Hace poco he tenido noticia de un importante proyecto relacionado con el teatro de títeres que se plantea cerrar sus puertas después de muchos años.

En realidad no importa de qué se trata (un festival, una compañía, una editorial) sino de por qué se “queman” tanto y tan a menudo las personas que dirigen (muchas veces en solitario) estos tipos de proyectos.

Y es que no es raro oír de vez en cuando amargas quejas de las personas y organizaciones que quieren hacer algo por el teatro de títeres, frustradas por el desinterés de los titiriteros (soy el primero que lo ha hecho muchas veces en el pasado). ¿Por qué? ¿Tienen motivos para quejarse?

He acabado aprendiendo que no se puede culpar a los demás de nuestros propios fracasos, pero también creo que el mundo de los titiriteros es especialmente duro cuando hay trabajo de por medio.

Personas agradables reunidas en un encuentro se pueden convertir en lobos a la hora de cazar una función, aunque sea quitándosela a su vecino y amigo titiritero. No digo que todos los titiriteros sean así, ni mucho menos, pero seguro que cualquiera conoce un caso.

El titiritero que está inseguro de su trabajo, de sus posibilidades de vender, tiende a encerrarse para no revelar -ni por descuido- un dato que pueda ayudar a otro titiritero a conseguir una función. Lo triste es que este encierro acaba perjudicando a cualquier relación con sus compañeros.

Lamentablemente, muchos titiriteros se sienten inseguros en este aspecto y es comprensible, porque no es fácil vivir del teatro de títeres. Hay mucha competencia y nadie quiere perder su sustento, sin mencionar que no es tarea fácil ser artista y vendedor al mismo tiempo.

Esa incomunicación fruto del encierro nos hace ignorar cualquier cosa que pase más allá de nuestra nariz. Estaremos tan ocupados en esconder nuestros intereses que no veremos las oportunidades que nos ofrece a menudo el trabajo de otras personas ni las posibilidades de compartir.

Por eso, cuando alguien organiza un curso, porque todo el mundo profesional se queja de que no hay formación y no se matricula ningún profesional, el organizador se quema. Se quema porque los titiriteros están tan concentrados buscando una venta que no se dan cuenta de lo imprescindible que es la formación y el intercambio con otros profesionales. No se dan cuenta de que eso mejorará su trabajo y sus ventas.

Por eso, cuando alguien edita un libro que a todos les parece estupendo, pero por el que nadie está dispuesto a pagar, el editor se quema y piensa si merece la pena seguir publicando libros sobre títeres. Los titiriteros estarán tan ofuscados por su economía que no se darán cuenta de lo importante que es que se publiquen libros sobre el teatro de marionetas. Pensará que esa editorial sólo quiere hacer negocio. Se olvidará de lo que cuesta sacar adelante un libro y de que mientras más se conozca el teatro de títeres, más trabajo tendrá.

Y por eso mismo creo que está a punto de desaparecer el proyecto del que hablaba al principio (no importa lo que sea), porque demasiados titiriteros no están concentrados en las cosas que son realmente importantes y buenas para su trabajo, en todos los sentidos.

No tengo soluciones para este panorama. Ni soy psicólogo, ni creo que pueda decirle a nadie cómo tiene que ver las cosas, pero pienso que a todos nos vendría muy bien ampliar nuestras miras, aprendiendo de los demás. Nos falta un poquito de gremio, de compañerismo real. Además, estoy convencido que una mayor apertura, transparencia y colaboración entre los profesionales nos beneficiaría a todos.